En este contexto desalentador, Lou Carrigan, además de recurrir a numerosas reediciones, no dudó en reciclar varias de las novelas que había publicado un lustro antes en Petronio.
Sin embargo, como estas eran de una mayor extensión que los bolsilibros de la época, tuvo que recortarlas.
Lo que da esto como resultado :
No he podido cotejar todavía los otros títulos publicados en estas colecciones con las versiones que salieron en Punto Rojo, por ejemplo, pero seguramente habrán sido sometidos al mismo programa de adelgazamiento forzado.
Y, tal vez, hubo también algunos cambios de títulos, lo que, sin duda, nos reserva aún varias sorpresas...